sábado, 18 de enero de 2014

Liberando tiempo

Hace menos de un mes decidí que no iba a escribir tantas entradas en este blog por falta de tiempo. Este año empiezo un proyecto académico al que debería dedicarle todo el tiempo que me quede libre tras cumplir una serie de obligaciones ineludibles: trabajo, casa y familia. Sin embargo, en los días libres que he tenido últimamente he optado por descansar y relajarme jugando con una serie de aplicaciones gratuitas de King: Pet Rescue Saga, Candy Crush Saga y, últimamente, Farm Heroes Saga. Al principio, aprovechando los ratos de publicidad cuando estaba viendo alguna serie de televisión; después, durante el tiempo de emisión del programa que supuestamente estaba viendo: me interesaba más el juego que otra cosa.
Hoy he llegado al límite. He tenido libre todo el sábado y lo he perdido entero saltando de un juego a otro mientras esperaba volver a tener vidas. Por lo menos, puedo decir que no he incordiado a nadie pidiéndole vidas ni he gastado dinero comprándolas. Pero he perdido doce horas de estudio. Y no me lo puedo permitir. Así que, como acto catártico y para poner punto y final a este descontrol, escribo esta entrada. Sabiendo lo proclive que soy a engancharme a diversos juegos (ya tuve la misma experiencia con Farmville y Cityville), he decidido no volver a jugar ni una sola partida más. Se acabó.  

Imagen tomada de aquí

También he dedicado demasiado tiempo a navegar por redes sociales, foros, blogs y páginas de noticias. A partir de hoy, lo haré sólo dentro de un horario establecido; en concreto, de diez a once de la noche. Tengo que centrarme en mis objetivos, tomarlos en serio y dedicarles el tiempo necesario. Para conseguirlo, tengo que liberar tiempo prescindiendo de todo lo que me disperse.

domingo, 12 de enero de 2014

Liberando espacio

Como decía en una entrada anterior, "mi intención para el 2014 es no comprar más colorido y limitarme a reponer los productos de tratamiento que me han ido bien".
De momento, lo estoy cumpliendo. Es curioso que escriba esto cuando todavía no han pasado ni dos semanas. El martes pasado arrancaron los Precios Locos de Sephora y me costó resistirme a "ir sólo a mirar". Sé que es muy fácil que caiga con algo y que la mejor manera de evitarlo es no ir.
Mientras escribo estas líneas me siento un poco superficial. Sé que hay mucha gente que carece incluso de lo necesario para subsistir y yo me tengo que esforzar para intentar controlar mi consumismo. Así es. Por otra parte, soy una persona que cumple con su trabajo y paga sus impuestos así que, ¿por qué tendría que ser malo tener dinero no sólo para vivir sino también para algunos caprichos?
Dicho esto, este año tengo el propósito de limitar esos caprichos: no porque sean malos sino porque quiero liberar espacio. En mi casa, en mi mente, en mi vida.
Quiero disfrutar de lo que tengo y liberarme del deseo de más cosas.

Imagen tomada de aquí

El año pasado fui escribiendo una serie de entradas mensuales en las que me proponía usar un determinado producto durante todo el mes: una sombra, un colorete, un labial. Lo cumplí más o menos. Si se presentaba una ocasión especial, iba a lo seguro.
Este año tengo la intención de usar cada día los productos que cumplan alguna de estas tres condiciones:
1) Ser mis preferidos: si no me va a dar tiempo a gastarlos todos en la vida, no tiene sentido reservar los mejores y no llegar a disfrutarlos. Cada día es un regalo y merece la pena celebrarlo con lo mejor que tenga.
2) Estar más usados: el objetivo es ir gastando primero los cosméticos de los que me quede menos cantidad para terminarlos y reducir mi inventario.
3) Tener más próxima su fecha de caducidad: esto es importante para los productos fluidos y cremosos, ya que se estropean mucho antes que los productos en polvo.