sábado, 30 de marzo de 2013

El atlas de las nubes (2012)

Ayer estuve viendo "El atlas de las nubes" (2012) en el cine. Es una película de drama y ciencia-ficción que relaciona seis historias diferentes durante casi tres horas. Dirigida y escrita por Tom Tykwer y los hermanos Lana (antes Larry) y Andy Wachowski, está basada en la novela homónima de 2004 escrita por David Mitchell. No he leído la novela aunque sí bastantes críticas antes de ir a ver la película. Pensaba escribir mi propia crítica pero todavía tengo que digerir lo que he visto. Mi personaje favorito es el más "cotidiano": Luisa Rey, interpretada por Halle Berry (historia ambientada en 1973, en San Francisco). Temas: el precio de la libertad, las diferentes formas de resistir a la opresión, el heroísmo sobrevenido y asumido para dar sentido y trascendencia a una existencia efímera. Lo negativo: el maquillaje es muy bueno o muy malo según las escenas y la conexión entre algunas historias es muy débil.

Película; http://goo.gl/VuFND
Libro; http://goo.gl/5WPGE



















El mejor resumen, desde mi punto de vista, es el de Wikipedia, que además ofrece enlaces interesantes como el de una infografía que explica los viajes kármicos de los personajes:

Cloud Atlas Infographic Explains The Karmic Journeys Of The Movie's Characters; http://goo.gl/bahgv

Una frase para recordar: "No pienso permitir que abusen de mi".
Una referencia fundamental: Aleksandr Solzhenitsyn (1918-2008).

jueves, 28 de marzo de 2013

Mi experiencia con... Biotherm

Mi experiencia con Biotherm, dejando al margen algunas muestras sueltas que no me han gustado, se reduce a la línea Skin Vivo, de la que he probado el sérum, la hidratante de día, la hidratante de noche y el protector solar facial SPF 50. Todos estos productos están garantizados doce meses tras su apertura.
El sérum Skin Vivo es, hasta el momento, el mejor sérum que he probado. Tiene un olor suave agradable, una textura muy fluida y un color blanquecino; da la impresión de estar aplicándose una leche algo cremosa y a la vez bastante líquida. Los efectos son visibles en pocos días. En mi caso, he visto disminuir hasta desaparecer las rojeces de las mejillas, aparte de experimentar una mejoría notable y generalizada en la piel. No voy a decir que "te quita diez años", como proclamaba su publicidad, porque ¿cómo se mide eso? Pero sí digo que funciona: me lo he notado y me lo han notado. He utilizado dos envases de 50 ml en combinación con las hidratantes de día y de noche. Al ser tan líquido, se gasta mucho antes que las cremas hidratantes. No he vuelto a comprarlo porque las cremas solas también funcionan bien y actualmente quiero ir finiquitando productos.
La hidratante de día Skin Vivo también es altamente recomendable. La he utilizado en combinación con el sérum y sola sobre la piel. Tengo la piel mixta y he notado que, aun no siendo un gel-crema, se absorbe bien. Incluso en las temporadas en que no he utilizado el sérum, he notado una disminución de las rojeces y una piel más saludable. He utilizado una minitalla de 15 ml y voy por el primer tercio del envase de 50 ml.
La hidratante de noche Skin Vivo es, obviamente, más espesa que la de día. Igualmente, la he probado con el sérum y sola, con los mismos efectos que la hidratante de día. Sin embargo, si utilizo mucha cantidad veo que me aparecen pequeños granitos. Solución: utilizar menos cantidad. También he utilizado una minitalla de 15 ml y voy por el primer tercio del envase de 50 ml.
El protector solar Sun Vivo me gusta porque suma el SPF 50 al tratamiento anti-edad de la línea. Sin embargo, me resulta un poco espeso para el verano por lo que lo reservo para preparar la piel del rostro para la fotodepilación en invierno.
En resumen, considero que esta línea merece mucho la pena cuando pasas de los 35 años y buscas una crema anti-edad que respete y cuide la piel sensible pero -exceptuando el sérum, que es muy fluido- no la recomendaría para pieles grasas; en pieles mixtas, se puede utilizar con moderación.

Revisión de sombras (II): L'Oréal

La última semana de marzo he utilizado la sombra Metal Plum, de L'Oréal, en el párpado móvil y la cuenca combinada con la sombra Sorbet, de Sisley, bajo el arco de la ceja y el párpado fijo. Hasta hoy, he probado tres sombras mono de L'Oréal, de la gama Color Appeal.  Compré estas sombras con un descuento del 50% y no están mal. Me gustaron mucho en la tienda al swatchear las muestras y me parecieron mucho mejores que otras que había tenido de "colorido popular" (Astor, Bourjois, Nyx...) pero cuando pruebas las sombras de "alta gama" y tienes suficientes para toda la vida, te resistes a seguir usando las de "gama media". No puedes dejar que pase el tiempo por tu Satin Taupe (MAC) o tu Sorbet (Sisley) y se puedan echar a perder mientras intentas gastar unas sombras que no te gustan tanto.
  • Beig Doré 21, de la serie Color Appeal Mono. Según la web de L'Oréal, se trata de una "línea de sombras de ojos micro-fina, de larga duración y ultra-completa: unos tonos intensos y homogéneos, ricos en pigmentos para un color excepcional, intenso y un acabado suave para mayor confort, con cuatro efectos inéditos: mate, irisado, cambiante y brillo". Esta serie tiene nueve tonos (los otros ocho son: Argent 150, Bleu Turquoise 60, Gris Velvet 82, Timeless Green 186, Blanc Doré 12, Blue Jean 182, Or Pur 151 y Vrai Blanc 10). Los nombres de los tonos vienen en el packaging en francés y en inglés. Para andar por casa, prefiero el nombre en inglés. En el caso de este tono es Golden Beige, es decir, Beige Dorado. Los demás los he consultado en la web de la marca, que sólo los pone en un idioma (generalmente, en francés). Este tono tiene un acabado satinado con shimmer (imagino que es lo que la web define como irisado). Se aconseja para iluminar el arco de la ceja acompañando a tonos cálidos o fríos que tengan un cierto subtono amarillo. En marzo, lo utilicé para acompañar una sombra verde que tenía bastante subtono amarillo (GR711, de Shiseido), a la que no le hubiera ido bien mi sombra preferida para iluminar (Sorbet, de Sisley) que, al ser rosa escarcha, resultaba demasiado "fría". Además, este beige dorado puede utilizarse como iluminador y así lo recomienda la propia marca en alguno de sus folletos de publicidad con consejos de maquillaje. Al ser un tono todo-terreno, no lo puse como "sombra del mes" en mi calendario, ya que lo veo más para combinar con otros tonos. Es suave y sedoso; sin embargo, al aplicarlo cae algo de polvillo. Al igual que los otros dos tonos que describo después, me gustaba mucho al swatchearlo en el dorso de la mano; en el arco de la ceja, brilla demasiado para mi gusto. Además, en pocos meses ha cambiando de textura, volviéndose un poco grumoso en el pan. Volveré a utilizar esta sombra pero con moderación y para dar puntos de luz en el lagrimal. En el párpado fijo, el acabado satinado me parece más bonito en cualquier circunstancia pero para ir a trabajar es imprescindible (o satinado o mate; nunca brillos de bola de discoteca).
Golden Beige 21, de L'Oréal
  • Prune Métal 153, de la serie Color Appeal Mono Platinium. Según la web de L'Oréal, esta serie tiene dos tonos (el otro es Quartz Rosé 154). Este tono también se denomina Metal Plum. Como su nombre indica, es un tono ciruela con efecto metalizado, que tal vez sea lo que la web define como cambiante. Sin embargo, una vez puesto no queda estridente. Me ha parecido apropiado para la última semana de marzo por ser Semana Santa y estar en Andalucía; no lo he escogido por motivos religiosos sino por el ambiente socio-cultural, por decirlo de alguna manera. 
Metal Plum 153, de L'Oréal
    • Sepia Ecintelle 169, de la serie Color Appeal Mono Chrome Shine. Según la web oficial, es una "línea de sombras de ojos de colorido chispeante para un efecto metal laminado", con cinco tonos (los otros cuatro son: Brun Lamé 168, Kaki Eblouissant 171, Vert Argente 178 y Noir Etoilé 179). Este tono también se llama Sepia Sparkle. Tiene un efecto brillo exageradamente marcado para mi gusto. Puede utilizarse de tarde en tarde, para eventos especialmente festivos y preferiblemente nocturnos, si se quiere llamar la atención. Y con cuidado, aplicando sólo puntos de luz. Puede que le vaya bien a una chica joven que vaya de fiesta.  
      Sepia Sparkle 169, de L'Oréal


      jueves, 21 de marzo de 2013

      U Love Live - Adolfo Domínguez

      Esta primavera he empezado a utilizar diariamente el eau de toilette (edt) U Love Live (100 ml), de Adolfo Domínguez.
      Me encanta su spot promocional. Según he leído, está protagonizado por la modelo Clara Alonso y su genial jingle fue compuesto especialmente para el spot (por cierto, me uno a los comentarios que piden que se convierta en una canción completa). El canal QuePerfumes, que subió este vídeo el 25/03/2010, dice en el apartado de información:
      El grupo Puig acaba de lanzar al mercado una nueva fragancia femenina de Adolfo Domínguez, que ha enmarcado en su línea 'U', dirigida a un consumidor joven, urbano y moderno. La nueva fragancia, que define como "exclusivamente femenina", se enmarca como floral, con notas afrutadas y un delicado toque a madera.
       

      Cofre U Love Live, de Adolfo Domínguez
      Esta colonia fue una grata sorpresa que recibí en las navidades de 2011. Me regalaron un bonito cofre de U Love Live, compuesto por el edt (100 ml), un gel (50 ml) y un desodorante (50 ml). Acertaron. El aroma me encanta. Y la caja está muy bien para guardar cosas. Tiene poco fondo y la tapa no queda encajada (vamos, que se cae si pones la caja boca abajo) así que no la utilizaré para maquillaje pero sí va bien para guardar postales, fotografías, papeles...
      Han pasado quince meses pero quería terminar antes otros perfumes que tenía empezados. Procuro utilizar a diario el mismo aroma y elegir uno que sea apropiado para la época del año. En concreto, U Love Live me gusta para la época de entretiempo (primavera y otoño) y también es bastante fresco para el verano. Al tener 100 ml, imagino que me durará todo lo que queda de año y el próximo invierno empezaré otro de los perfumes que tengo en la reserva.


      U Love Live (100 ml), de Adolfo Domínguez

      viernes, 15 de marzo de 2013

      Revisión de sombras (I): marzo y Lola

      Vamos por la mitad de marzo y tendría que editar la entrada Doce meses, doce sombras. Marzo pero esa entrada ya es bastante larga y la edición no sería corta, así que he preferido escribir esta especie de segunda parte.
      Escribí la entrada antes de empezar a utilizar "la sombra de marzo" GR711 (Shiseido) acompañada de Golden Beige (L'Oréal). Al aplicármelas, me di cuenta de que me faltaba una sombra de transición y eché mano del quad 002, de Lola. Sus cuatro tonos son: un beige clarito satinado, un cobre suave con un poco de shimmer que se nota, un verde oliva satinado y un negro verdoso que parece tener más shimmer que el segundo tono pero que se pierde al difuminarlo. Lo había comprado un poco antes que la sombra GR11, cuando buscaba tonos verdes discretos que pudieran sentar bien a unos ojos color avellana.
      Quad 002, de Lola (4*2 g)
      He ido haciendo varias pruebas. El primer día, utilicé el tono cobre como sombra de transición y, ya puestos, el verde oliva para una especie de delineado amplio y difuminado sobre las pestañas superiores. Pensé que había acertado pero a lo largo de esa mañana llegué a la conclusión de que no debía quedarme muy bien a juzgar por la expresión de las miradas fijas en mis ojos. En el cuarto de baño de la oficina me dí cuenta de que tenía shimmer procedente del Golden Beige (aplicado bajo el arco de la ceja y el párpado fijo) en la zona de la ojera. Aunque lo intenté, no pude retirármelo completamente porque había partículas pegadas a la base de maquillaje. Un horror. Otro día pensé que sería mejor sustituir el Golden Beige (con shimmer) por el tono beige del quad (satinado) y utilizar el tono verde oliva para marcar la cuenca y la uve externa... Iba con prisa y cogí mucho producto con varios pinceles de Real Techniques que me suelen funcionar... Intenté difuminarlo bien pero no había manera. Resultado: polvillo multicolor en la ojera. Esta vez me dí cuenta en mi propio cuarto de baño, antes de terminar de arreglarme. Para más desastre, había prescindido de la base fluida y abusado de unos polvos sueltos que me quedan oscuros en esta época. Así que me lavé la cara completamente, volví a ponerme mi hidratante y me apliqué la base Teint Fluide Zéro Défaut, de Yves Rocher (no podía salir con esas rojeces y fui a lo seguro, aunque con los dedos por la prisa mañanera y repasé con la mofeta de Kiko). Después me pasé los Mineralize Skinfinish Natural, de MAC (con la mofeta de Kiko) y el colorete Sugarbomb de Benefit (con la Blush Brush, de Real Techniques). Un poco de perfume (terminé las últimas gotas del Flowerbomb, de Viktor & Rolf) y a correr, que se me hacía tarde. La verdad es que cuando voy con prisa y utilizo los pinceles de Real Techniques suelo obtener un buen resultado... con las sombras de Sisley, Shiseido y MAC. Se difuminan bien. Coja más o coja menos, se quedan en su sitio. No cae polvillo a la zona de la ojera. No se ensucian las pestañas. Es así. Pero si utilizo "colorido popular" (Astor, Lola, L'Oréal, Nyx...), cae polvillo a la ojera: si voy con prisa, desde el minuto cero; si voy con cuidado, a lo largo del día. Cualquier potiadicta que lea esto se reirá de la perogrullada: "¡Pues claro!". Quedan dos semanas de marzo. Ocho días laborales. Volveré a darle otras oportunidades a Lola y a L'Oréal (a la Golden Beige y a las otras dos que tengo). En abril, decidiré si merece la pena conservar estas sombras o si irán a engrosar el neceser de alguna familiar/amiga de las que se maquillan una o dos veces al año.

      Limpieza facial y buenos propósitos

      El otro día fui a hacerme una limpieza facial porque me habían salido varios millium. La esteticista me quitó tres millium de las mejillas pero no me tocó los del contorno de los ojos (ni ella quería ni yo tampoco). Al terminar, me explicó que mi piel tenía una serie de problemas y sus posibles causas y soluciones:
      1)  Piel asfixiada por utilizar productos (cremas, contornos, bases de maquillaje...) demasiado espesos o nutritivos; debía utilizar sólo crema hidratante, hacerme un peeling gommage una vez a la semana y evitar el maquillaje.
      2) Piel frágil y deshidratada por utilizar jabón, esponjitas y por aclarar con agua tras la leche desmaquillante; debía utilizar discos de algodón, aclarar siempre con tónico y utilizar crema hidratante.
      La verdad es que no llevo tanto tiempo maquillándome. Suscribiría una entrada del blog Maquiyonkis del pasado 2 de diciembre de 2012 titulada El maquiyonkismo: ¿Ya se me ha ido de las manos?. Me siento muy identificada con casi todo lo que cuenta Lu, su autora. Yo también empecé tarde en el mundo del maquillaje y se ha convertido en mi hobby favorito. Me encanta leer sobre el tema y he terminado escribiendo yo un poco, sin pretender llegar al nivel de otras bloggers que hacen revisiones completísimas, swatches, vídeos, etc.  No me apetece esforzarme tanto porque esto es un diario personal más que otra cosa y hay ya tanta información en internet que no veo que mis entradas puedan aportar más. Por ejemplo, esa entrada de Maquiyonkis es tan completa y está tan bien escrita (clara, directa y divertida) que poco más se puede añadir. Volviendo a lo que iba: puede que lleve unos tres años maquillándome más en serio y con frecuencia... La verdad es que he vivido más de treinta años usando muy poco maquillaje y sólo para ocasiones especiales. Se puede vivir perfectamente sin maquillaje. Pero, como dice Lu:
      "Siempre se dijo que la gente que no vive ciertas cosas en la adolescencia/primera juventud, acaba por hacerlo tarde, deprisa y a lo bestia [...] como para recuperar el tiempo perdido. Algo así me ha debido pasar a mí con el maquillaje: ahora que descubrí las bondades de pintarse la cara a conciencia, me he volcado de lleno hasta profundidades insospechadas; aunque también influye que soy un poco obsesiva con las temáticas: me da por una cosa y me vuelvo un poco loca".  
      Así que, respecto a lo de no maquillarme, lo veo difícil y más aún cuando estoy con las rojeces en plena efervescencia (se me ponen peor con la alergia primaveral). Probablemente, cuando termine las bases de maquillaje que tengo (Yves Rocher y MAC), la BBcream (Dr. Brandt) y la hidratante con color (Benefit), me pasaré a los polvos minerales. A fin de cuentas, siempre termino matificando con polvos y así me ahorraría un paso.
      En cuanto a usar sólo crema hidratante y olvidarme de las nutritivas, vale: de todas maneras, me suelen salir granitos con esas cremas tan espesas. Iré gastando las que tengo y, como de costumbre, si alguna me resulta demasiado untuosa, se la regalaré a mi madre (a ella le van todas genial).
      También utilizaré un peeling gommage semanalmente; ahora tengo dos de Yves Rocher -el Peeling Vegetal y el Exfoliante Afrutado-, que me van muy bien. He tirado las esponjitas que tenía en uso y que ya estaban pidiendo la jubilación: una tipo Konjac, de Kiko (tengo en la reserva la de Deliplús) y otra tipo Calypso (de éstas tengo varias sin estrenar).
      Y, por último, me he decidido de una vez por todas a aclarar la leche limpiadora con tónico. Sí, por fin alguien me ha convencido. Me lo han dicho cientos de veces y alguna vez lo he intentado pero no me gustaba nada la sensación pegajosa que se me quedaba en la cara. Ahora que tengo peor las rojeces voy a probar con un tónico para pieles sensibles (Tónico suave, de Nivea) y después usaré otro sin alcohol para pieles mixtas (Lotion Tonique, de Clarins), a ver qué tal me van y valorar si hay tanta diferencia en su calidad.

      Tónico suave, de Nivea
      Tónico con iris, de Clarins

      lunes, 11 de marzo de 2013

      Oz, un mundo de fantasía (2013)

      El pasado sábado fui a ver la película "Oz, un mundo de fantasía" en 3D, una superproducción de Walt Disney Pictures dirigida por Sam Raimi.


      Imagen tomada de http://goo.gl/GS7M2

      Como era de esperar, la historia que cuenta es muy infantil. Sin embargo, a mí me encanta ir al cine a ver grandes efectos especiales y paisajes espectaculares así que salí bastante satisfecha de la sala. Lo que no voy a hacer es pagar una entrada de cine para ver una película sin potencia visual aunque cuente una buena historia porque para eso ya están los video-clubs. Por supuesto, no todo son los efectos especiales. Aún recuerdo la decepción que me supuso ver "Prometheus" (2012), de Ridley Scott, con un guión que hacía aguas por todas partes. En cambio, el guión de "Oz, un mundo de fantasía" sí me parece correcto aunque, como digo, está dirigido a un público exclusivamente infantil.

      Imagen tomada de http://goo.gl/2y2Ho

      domingo, 10 de marzo de 2013

      Mi experiencia con... Clinique

      A lo largo de los años, he probado diferentes productos de Clinique.
      Primero fue el famoso "Sistema de 3 Pasos"
      Sistema de 3 Pasos, de Clinique
      Lo he seguido de varias maneras:
      • En el paso 1 (Limpiar), empecé utilizando una pastilla de jabón y después me pasé al jabón líquido. Sinceramente, me parece que cualquier jabón líquido neutro puede hacer la misma función por mucho menos dinero.
      • En el paso 2 (Exfoliar), comencé con la loción clarificante número 3 (para piel grasa) y seguí con la número 2 (piel mixta). Esta última no pude terminarla porque mi piel se volvió sensible y me empeoraba las rojeces por su contenido en alcohol. Además, no sé por qué, me da la impresión de que estas lociones ponen "tirante" la piel de la nariz, haciendo que se noten más los poros.
      • En el paso 3 (Hidratar), utilicé primero la loción normal pero me resultaba muy grasa y después pasé a la hidratante en gel, que me fue mucho mejor.
      Hace unos años, este sistema me fue aceptablemente bien pero ya no me gusta. Prefiero limpiar la piel con un jabón líquido normal durante la ducha mañanera y, por la noche, con una esponjita y leche desmaquillante. En cuanto a la exfoliación, me va mejor hacerla sólo una vez a la semana para dejar que la piel se recupere. Y, a la hora de hidratar, busco un extra (o bien anti-rojeces o bien anti-edad... y mejor ambos).
      Más tarde, en 2004, probé el suero renovador Total Turnaround, que ya está descatalogado. Se notaba mucho la mejoría del aspecto de la piel. Ahora venden el Turnaround Concentrate Radiance Renewer, que será muy similar. De todas maneras, y tras mi nefasta experiencia con Lancôme, tengo la intención de terminar primero todo lo que tengo observando atentamente qué me va bien y qué me va mal y anotando los ingredientes que me empeoran las rojeces.
      Redness Solutions Relief Cream,
      de Clinique (50 ml)
      Precisamente por el problema de las rojeces, ahora estoy utilizando la hidratante Redness Solutions Daily Relief Cream. Es muy cremosa, suave y agradable de utilizar en esta época del año. La había empezado a finales del verano pasado y tuve que dejarla en la reserva porque me resultaba un poco pesada. Ya que está abierta y me sienta bien (he notado cómo me mejora las rojeces), voy a usarla en estas semanas hasta gastarla, aunque tiene garantizada una duración de 24 meses tras su apertura.

       

       Dado que tengo la piel mixta además de sensible, también utilizo a veces el corrector purificante Anti-Blemish Solutions, en el tono 02, para tratar y disimular los granitos (10 ml). No me gusta su textura. Es demasiado espeso y llama más la atención sobre las imperfecciones. Respecto a si cumple su función purificante, no lo sé. Yo no he notado nada especial. Sinceramente, me ha decepcionado bastante este producto.





      Por último, una mención al maquillaje de Clinique. No me gustan sus sombras (no pigmentan bien) ni sus labiales (usarlos=herpes; puede que los utilizara con un herpes naciente y se contaminaran así que fueron a la basura porque la relación causa-efecto era muy evidente). Por el contrario, tienen un producto maravilloso que volveré a comprar: los polvos sueltos Blended Face Powder and Brush, en el tono 04 transparency 4 (M). El envase es muy cómodo (boca ancha), trae una cantidad considerable (35 g) y se puede reutilizar para otros polvos (de hecho, he tenido que pasar a este envase otros polvos sueltos cuyos envases tenían grietas por los que se perdía producto). Además, estos polvos son muy finos y cubren muy bien. ¡Me encantan!

      sábado, 9 de marzo de 2013

      Hace veinte años

      Hace veinte años cumplí la mayoría de edad... pero ese hecho no aumentó mi autonomía personal en ningún sentido. No fui más libre por cumplir 18 años. Tal y como yo lo viví, simplemente aumentaron mis responsabilidades y pude hacer un par de cosas más: votar en las elecciones y obtener el permiso de conducir. Y me creía que "ya era mayor".

      Hace veinte años terminé COU y superé ampliamente la Selectividad... hoy veo que tener nota para acceder a "la carrera que te gusta" no garantiza un suficiente conocimiento para elegirla adecuadamente... y que una elección correcta en un momento dado puede dejar de serlo en poco tiempo en un mundo en constante cambio.

      Hace veinte años entré en la Universidad y no he dejado de estudiar y formarme desde entonces... creo que eso sí ha contribuído a que, con el tiempo, haya sido cada vez más independiente: primero, en un sentido socioeconómico, al aumentar mis posibilidades laborales y terminar consiguiendo una plaza fija; posteriormente, en un sentido más personal al empezar a cuestionarme "las verdades dadas" y atreverme a pensar con libertad en mi interior.

      Hasta COU, las clases, las tareas y los exámenes eran parte de una rutina natural y ordenada: querer ser la mejor era una forma de vanidad. Me enorgullecía de mis calificaciones como otras chicas podían enorgullecerse de ser guapas o cantar bien.

      En la Universidad, he vivido tres etapas:
      1. "La carrera y la especialización", marcadas por la competitividad y vividas como una lucha continua: se trataba de superar una serie de obstáculos para llegar a conseguir un puesto de trabajo que me permitiera ser autónoma, al menos en un sentido socioeconómico. Por supuesto, seguidas de una amplia formación continuada, incluyendo un máster propio pre-Bolonia.
      2. "La segunda carrera", motivada por un deseo de autorrealización y que amplió mi visión de la realidad que me rodeaba. En este sentido, mejoró mi autonomía interior. Y, sin tenerlo previsto al empezarla, después me permitió promocionar laboralmente. 
      3. "El posgrado oficial", un máster universitario relacionado con mis funciones profesionales y que me permite acceder al largo proceso que culminaría con la lectura de una tesis doctoral (proceso que aún no he abordado y que es mi reto pendiente).
      Conseguí la plaza antes de terminar la "etapa 2". El pasado enero terminé mi enésimo curso de formación continuada. Soy consciente de que siempre queda mucho que aprender. Pero estoy agotada. No tengo ninguna necesidad real de seguir manteniendo este ritmo. Necesito un año sabático: ya llevo veinte años al 100%.

      Hace veinte años hice mi primera dieta para bajar de peso... y desde entonces he acumulado bastante experiencia (¡y muchos kilos!) con el efecto yo-yo. Tengo que parar, hacer un alto en el camino, evitar el estrés innecesario y empezar a cuidarme de verdad. Tengo que dejar de imponerme obligaciones de todo tipo. Tengo que empezar a ir despacio, a comer sin prisas, a realizar una actividad física saludable. Tengo que darme tiempo libre para el ocio y en parte ése es uno de los motivos que tengo para bloguear. Quiero poder expresar lo que pienso y lo que siento, libremente, y ser yo misma. Sin censuras. Sin cortapisas. Sin tener que "cumplir" con nadie. Sin temor a ofender a nadie. Tengo el mismo derecho que cualquiera a expresar mis opiniones, aunque el tiempo de escribirlas parezca un tiempo perdido porque no genera ningún tipo de beneficio tangible. No pretendo vender nada ni que me regalen nada. No necesito que nadie me siga. Lo que necesito es ejercer mi derecho a perder mi tiempo expresándome libremente.

      Hace veinte años que soy mayor de edad. 

      La vida de Pi (2012)

      El 4 de enero fui a ver "La vida de Pi" en 3D. La película me dejó pensando y con ganas de leer el libro. Quería escribir una entrada con mis impresiones sobre la película pero lo he ido dejando por si leía el libro... Después de dos meses, me he decidido a opinar sobre la película y, si algún día leo el libro, editaré esta entrada.

      http://www.flickr.com/photos/lifeofpimovie/

      ¡ATENCIÓN: SPOILERS!
      Esta entrada no deberían leerla quienes aún no hayan visto la película. 
      La historia podría haber sido una historia más: una familia de la India que regenta un zoo se marcha con sus animales como tantos emigrantes... el barco naufraga y sólo se salva Pi, que sobrevive durante 227 días en un bote salvavidas hasta que llega a la costa de México.
      Cuando le cuenta su historia a los empleados de la aseguradora japonesa, éstos no pueden creerle. Y le piden que les cuente lo que pasó "de verdad". Y la verdad es muy cruel. Por eso, Pi prefiere su fábula. Por eso, "La vida de Pi" nos plantea la funcionalidad de la fe para la supervivencia. Y la necesidad de aprender a aceptar y a convivir con nuestro Richard Parker (el peligroso y fiero tigre que puede que alberguemos sin saberlo), llegando a reconciliarnos con él y a ser capaces de dejarlo marchar. Sabiendo que no existe pero creyendo en su existencia. Y ofrece, en un extraño ejercicio de agnosticismo radical y utilitarista, la opción de creer en Dios para soportar la dureza de la vida.
      Pi, muchos años después de su experiencia en el mar, recibe la visita de un escritor que ha perdido la inspiración y al que le recomiendan entrevistar a Pi para que le cuente una historia extraordinaria. Pi le dice que "cuando termine de contarle esa historia, creerá en Dios". No nos lo dice el director, Ang Lee, a los espectadores. Se lo dice Pi al escritor. Si nosotros entramos en el cine siendo ateos o agnósticos, saldremos igual. Si entramos siendo creyentes, es posible que salgamos indignados. De hecho, he leído críticas furibundas contra esta película porque puede hacer saltar algunos resortes... en determinados creyentes y no creyentes. En [determinados] creyentes, porque plantea la fe como una fabulación fruto de la necesidad de sobrevivir y pone a todas las religiones al mismo nivel, como "religiones" (en minúscula) y no defiende la supremacía de ninguna "Religión" (con mayúscula). En [determinados] no creyentes, porque plantea el tema de las diversas religiones y de sus posibles aspectos positivos... y, en mi opinión, porque no captan el planteamiento del director. Me parece que estos espectadores "no escuchan" la película. Donde escribo [determinados] podría escribir [radicales]. He leído opiniones donde se critica la película por ser "demasiado espiritual" o "un sermón". Creo que quienes dicen eso han oído pocos sermones y han leído pocos libros de espiritualidad. Yo he oído muchos sermones y he leído muchos libros de espiritualidad y teología a lo largo de mi vida... he practicado mi religión conscientemente durante muchos años -hasta que dejé de creer- y sé de lo que va el tema. Y la película es otra cosa. Plantea la profundidad de lo superficial y la superficialidad de lo profundo. No es una película religiosa ni espiritual ni "de animales" ni "para niños". Es una reflexión llena de metáforas. No habla de "la Trascendencia" sino del "sentido de trascendencia" de Pi y lo enmarca en diferentes escenarios naturales: ¿acaso no hemos experimentado todos alguna vez ese "sentido de trascendencia" cuando hemos estado solos (o acompañados pero en silencio) ante la naturaleza? Pi, en su vida, tiene un estrecho contacto con los animales, la lluvia, los campos sembrados, la tormenta, el mar inabarcable... y configura su "sentido de trascendencia" a partir de ese contacto con la naturaleza y también a partir de su contacto con la cultura, incluyendo las religiones que conoce en la India: el hinduísmo, el islam y el cristianismo... no recuerdo si aparece alguna más.
      Pi es un luchador con serenidad. Ante las burlas de sus compañeros en el colegio (¡ojo! no hay niñas en su clase), en vez de sentirse una víctima y autocompadecerse, se esfuerza en memorizar cientos de decimales del número "pi" (π ≈ 3,14159265358979323846...) para hacer respetar su nombre (Piscine) con un diminutivo digno (Pi). Cuando tiene que dejar la India, y con ella a la chica de la que está enamorado, también tiene que ser fuerte para aceptarlo. Pero la mayor muestra de fortaleza tiene que mantenerla durante 227 días consecutivos en un bote salvavidas a la deriva en alta mar, tras sufrir la pérdida de todo lo que tenía en la vida, (mega-spoiler) presenciar el asesinato de su madre en el bote, matar al asesino de su madre y tener que vivir con ello: 227 días luchando por sobrevivir, comiendo lo que tenía en el bote, elaborando su duelo y consiguiendo reconciliarse consigo mismo... hasta que llega a tierra y su "yo-tigre", que necesitó hasta entonces, le abandona sin mirar atrás. En la playa de México, la desaparición de Richard Parker marca el fin de una etapa y el comienzo de una nueva vida que se mantiene cuando un Pi maduro y vegetariano es entrevistado por un escritor. Definitivamente, tengo que leer el libro.

      viernes, 8 de marzo de 2013

      Otras sombras de marzo: comida de homenaje y Día Internacional de la Mujer

      Este viernes he asistido a una comida especial. La mayoría de las personas homenajeadas eran mujeres y hoy también se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
      Me he arreglado por la mañana antes de ir a trabajar con la intención de que el maquillaje me durara por lo menos hasta media tarde y he ido a lo seguro repitiendo el look del día de San Valentín y añadiendo la sombra de febrero. En resumen, he utilizado (después de la hidratante Skin Vivo, de Biotherm):
      • Base Préparatrice, de Yves Rocher, en el tono Teint abricoté, como prebase facial
      • Teint Fluide Zéro Défaut, de Yves Rocher, en el tono Rosé 200, como base de maquillaje 
      • Mineralize Skinfinish Natural, de MAC, en el tono Medium Dark, para matificar la base
      • Soft Ochre, de MAC, como prebase de ojos
      • Satin Taupe, de MAC, para dar profundidad en la cuenca
      • RD709, de Shiseido, para destacar el párpado móvil
      • Sorbet, de Sisley, para iluminar el arco de la ceja y el párpado fijo
      • Máscara Sexy Pulp, de Yves Rocher, en color negro
      • Colorete Sugarbomb, de Benefit
      • Iluminador Silky Touch Powder, de Kiko, en el tono 100 Almond Translucency
      • Y "el labial de marzo", de la gama Color Riche Accords Naturels Lip Blush de L'Orèal, en el tono 256 Blush Fever
      Siempre he pensado que mis sombras favoritas eran las dos que tengo de Shiseido pero me estoy dando cuenta de que, a la hora de la verdad, confío mucho en la Satin Taupe de MAC para dar profundidad a la mirada. Eso y el descuento del 15% en marcas exclusivas de maquillaje de El Corte Inglés hasta el 24 de marzo me hacen plantearme completar el quad de MAC que, de momento, sólo tiene la Satin Taupe. Tenía vistas la Patina, la Shale y la Vex; últimamente, también estoy considerando la Club. Con lo que no volveré a caer será con ningún paint pot como el Soft Ochre; es cierto que fija muy bien las sombras pero, por el mismo motivo, hace que sea muy difícil difuminarlas. Se aceptan sugerencias para ojos color avellana.

      domingo, 3 de marzo de 2013

      El labial de marzo

      Este mes estoy utilizando un labial de L'Oréal, de la gama Color Riche Accords Naturels Lip Blush, en el tono 256 Blush Fever (recomendado para castañas claras). Es muy favorecedor, natural, cremoso y dura bastante tiempo puesto en los labios. Sin embargo, tengo la impresión de que reseca un poco los labios y salen "pielecitas". Seguiré utilizándolo este mes para comprobar si esa sequedad se debe al labial o al frío que está haciendo.

      Labial, tono 256 Blush Fever, de L'Oréal

      El colorete de marzo

      En agosto de 2011, la revista Glamour regalaba un colorete de Misslyn. Había cuatro colores y yo elegí el tono 204 (el más rosado). Entonces, casi todos mis coloretes eran rosados; poco a poco, he ido probando coloretes más corales y casi me gustan más... pero este mes empieza la primavera y el labial que estoy utilizando este mes es rosado así que he rescatado este colorete para marzo.
      Es un rosa mate y yo suelo preferir el acabado satinado pero ya estoy marcando mucho los ojos con una sombra llamativa y no hay que sobrecargar el conjunto. Este colorete es muy pigmentado así que tengo que aplicarlo con una mofeta pequeña (como la nueva de Deliplus) y difuminarlo bien. Hace poco depoté los coloretes que tenía empezados para tenerlos más a la mano y gastarlos antes que los que tengo en la reserva. Y éste es uno de ellos pero, como indica que se garantiza su buen estado durante 24 meses tras su apertura y trae mucha cantidad (6.5 g), he estado terminando otros. 

      Colorete, tono 204, de Misslyn (6.5 g)

      Conocía la marca Misslyn desde que estaba en la universidad o poco después. De aquella época conservo una ficha de la revista Clara ("Tu separable-inseparable Clara/Misslyn: Maquíllate en 9 minutos"), que he guardado siempre con mi neceser de maquillaje. La presencia mantenida de esa ficha recomendando productos de Misslyn (con otro packaging y... ¡con el precio en pesetas!) y ver en el quiosco la revista Glamour con el colorete de Misslyn por tres euros me decidieron a comprarla. Guardo algunas fichas y folletos con trucos de maquillaje con publicidad de diversas marcas y la verdad es que, a medio y largo plazo, me influyen para comprar sus productos aunque cada vez menos porque últimamente procuro leer reviews antes de adquirirlos.



      viernes, 1 de marzo de 2013

      Doce meses, doce sombras. Marzo

      Este mes voy a utilizar mi primera sombra de su marca: la GR711 de la línea Luminizing Satin Eye Color de Shiseido, en el párpado móvil y la cuenca combinada esta vez con la sombra Golden Beige, de L'Oréal, bajo el arco de la ceja y el párpado fijo. Lo de GR debe ser por la palabra green, como resulta obvio. No tengo nada más que añadir a lo que ya dije de la RD709 en la entrada de febrero. Son unas sombras simplemente maravillosas.
      En cuanto al tono, se me había metido en la cabeza que me sentaría bien una bonita sombra verde por tener los ojos color avellana (marrones-verdosos). Estuve comparando en el dorso de la mano todas las sombras verdes de todas las marcas que había en la perfumería... y me enamoré de este verde suave y dorado. Unos meses después hice un minicurso de MAC, donde me explicaron que era mejor utilizar colores que contrastaran con el de tu iris y me recomendaron tonos rosas (me hicieron el look Soba+Paradisco+Naked Lunch). Y, por entonces, también leí varias reviews diciendo lo mismo, así que aparqué esta sombra... hasta hoy. 

      GR711, de Shiseido (2 g)

      ¿Por qué he rescatado esta sombra para marzo?

      Para mí, marzo es verde. El 17 de marzo se celebra el Día y el Desfile de San Patricio. Considero mítica la escena de El fugitivo (1993) en la que Tommy Lee Jones persigue a Harrison Ford durante ese desfile en Chicagodonde ese día tiñen el río de verde. Me parece divertida la mitología irlandesa, con sus duendecillos (leprechauns) y sus hadas. Otra película más antigua y que me recuerda a mi infancia es Darby O'Gill y el rey de los duendes (1959), en la que aparece un joven Sean Connery cantando. Me gustaría visitar Irlanda algún día... bueno, y todos los demás países de la Unión Europea... por lo menos.

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      El 21 de marzo empieza la primavera, estación asociada con la alegría, la esperanza y la belleza de la naturaleza...









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      ... y, por si fuera poco, ¡cumplo años en marzo!

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       El calendario quedaría así: